Federico Jeanmaire llega a Híbrida Editora con un texto inédito en el que recorre cementerios de Berlín, Buenos Aires y su Baradero natal mientras reflexiona sobre el paso del tiempo, la familia, los vínculos, la vejez, la muerte. Una invitación íntima, conmovedora y vital. Dice Alejandra Kamiya: «Un flaneur de cementerios, tal vez la raza más exquisita de los flaneurs, que deja de ser “eterno” porque piensa en ese momento en el que todos los seres humanos somos iguales. Que dejó atrás la infancia en la que “Dios existía” y entra en la vejez que «comienza en la mirada de los otros». Que define una y otra vez la palabra “resto” apenas interactuando con algunos personajes entre los que hay una tortuga cuya dueña lamenta que no sea un perro mientras la acaricia en su falda o junta rosas chinas para darle de comer. Un paseo en el que Jeanmaire dice verdades del tamaño de ese Dios que ya no existe, pero como en voz bajita».

Lo que resta de la vida - Federico Jeanmaire

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Federico Jeanmaire llega a Híbrida Editora con un texto inédito en el que recorre cementerios de Berlín, Buenos Aires y su Baradero natal mientras reflexiona sobre el paso del tiempo, la familia, los vínculos, la vejez, la muerte. Una invitación íntima, conmovedora y vital. Dice Alejandra Kamiya: «Un flaneur de cementerios, tal vez la raza más exquisita de los flaneurs, que deja de ser “eterno” porque piensa en ese momento en el que todos los seres humanos somos iguales. Que dejó atrás la infancia en la que “Dios existía” y entra en la vejez que «comienza en la mirada de los otros». Que define una y otra vez la palabra “resto” apenas interactuando con algunos personajes entre los que hay una tortuga cuya dueña lamenta que no sea un perro mientras la acaricia en su falda o junta rosas chinas para darle de comer. Un paseo en el que Jeanmaire dice verdades del tamaño de ese Dios que ya no existe, pero como en voz bajita».